Un hermoso cuento para aprender el arte de la paciencia y de la contemplación. Un texto poético y sutil acompañado por unas maravillosas ilustraciones con el elegante trazo de Seng Soun Ratavanah.. Es el primer día de primavera y Miyuki quiere ver cómo florece el jardín de su abuelo. Pero una de las flores tarda demasiado en abrirse. según Miyuki... Entonces decide salir a buscar el agua más pura para ayudarla a florecer. Miyuki pasa el día corriendo impaciente. en una búsqueda desesperada. y se pierde el espectáculo de la primavera..