INCREIBLE HISTORIA DEL PAPA BANDIDO, LA

INCREIBLE HISTORIA DEL PAPA BANDIDO, LA

Walliams, David

$349.00
Envío de 3 a 5 días hábiles
Editorial:
MONTENA
ISBN:
9786073168700
Páginas:
416
$349.00
Envío de 3 a 5 días hábiles
Añadir a favoritos

¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue? ¿Y si tu papá se tomara muy en serio el juego de policías y ladrones? Hay padres de todo tipo: gorditos, delgados, altísimos, bajitos, divertidos, súper estrictos, chillones, callados... Y por supuesto, hay padres buenos, y padres no tan buenos. Cuando Gilbert termina en la cárcel por ser cómplice de un robo, a su hijo Frank no le queda más remedio que tramar un plan para rescatarle y devolver el dinero que ha robado. Pero, ¿cómo se quitará de encima al terrible mafioso que les persigue?

Artículos relacionados