Alejandro en el fin del mundo
Alejandro: el astro fulgurante que atraviesa el mundo
Antiguo
Hace veintitrés siglos vivió un muchacho que recibió una
herencia formidable de su padre asesinado: el trono de Macedonia, la hegemonía
sobre Grecia y el primer ejército profesional de la Antigüedad. Con apenas veintidós años dejó su tierra y a su madre para no volver a verlas jamás,
impulsado por la ambición de apoderarse del mayor imperio del mundo, Persia.
Durante once años de guerra vivió en el peligro y el combate constantes, luchó
en desiertos abrasadores y en montañas nevadas, y a los treinta y tres era el
mayor conquistador que ha conocido la historia, emperador de dominios tan
vastos como jamás se habían visto. Había recorrido más de 20.000 kilómetros y
planeaba continuar hasta el fin del mundo. ¿Cómo sería la realidad actual si
hubiera conseguido su sueño? Solo podemos imaginarlo, pero veintitrés siglos
después sus hazañas todavía nos asombran.