Aquellos que estamos destinados a encontrar
HAN PASADO
TRES AÑOS Y DIECISIETE DÍAS desde que Cee se despertó en
la orilla de una isla desierta. No tiene ni idea de cómo naufragó, ni de
cuál era su vida antes de aquello. Lo único que posee es una desvencijada
casa junto al mar, un androide que le sirve de compañía y un único
recuerdo: en algún lugar, más allá del horizonte, tiene una hermana. Ahora
solo tiene que escapar de esa isla para tratar de encontrarla.
A un mundo de distancia, Kasey, una adolescente con una
mente prodigiosa para los números, también intenta escapar: tanto de la
ciencia en la que una vez creyó como de su hogar. Las ecociudades, los últimos entornos
sin contaminar que quedan en la Tierra, fueron concebidos como santuarios
para las familias más comprometidas con la protección del planeta, pero se
acabaron llenando de gente dispuesta a todo, incluso a mentir, por encontrar
un refugio. Después de que el planeta haya sido devastado por una serie de
desastres de origen humano, Kasey debe decidir si está lista para usar la
ciencia para ayudar a la humanidad aunque eso suponga fallar a la gente a
quien más quiere.