Biblioteca del niño mexicano
La
Biblioteca del niño mexicano fue una iniciativa innovadora. Su objetivo fue
transmitir la historia de México al público infantil de manera atractiva, con
el fin de lograr una mayor cohesión social y conciencia patriótica en las
nuevas generaciones. El proyecto fue un gran éxito que debió su fortuna a la
audaz interpretación histórica de Frías y a las atractivas ilustraciones.
La
Biblioteca del niño mexicano (1899-1901) fue una iniciativa cultural que
respondió a las demandas educativas mexicanas del siglo XIX, en su deseo de
extender la cultura a las capas más humildes de la población y, en concreto,
educar y dar unos valores patrióticos y de cohesión nacional a la infancia. La
colección de cuadernillos que formaban la Biblioteca del niño mexicano
comprendía ochenta y cinco volúmenes y abarcaba desde el remoto tiempo
prehispánico hasta la época en que se escribieron, la del Porfiriato
(1876-1910), y pretendía transmitir la historia de México al público infantil.
Este proyecto contó con la colaboración de dos relevantes artistas, así como
de una editorial emprendedora que puso en juego las técnicas de impresión más
avanzadas de la época y una excelente distribución.
Los
textos son obra de Heriberto Frías (1870-1925), novelista y periodista de éxito,
comprometido toda su vida con la causa liberal y gran patriota. Frías se inspiró́
en su antiguo profesor de historia en el Colegio Militar, Guillermo Prieto
(1818-1897), y supo ofrecer a su pequeño público una historia de México
apasionante y entretenida, donde héroes y heroínas protagonizaran variopintas
narraciones repletas de misterio y amor.
El
ilustrador fue José G. Posada (1852-1913), un conocido artista que realizará
las sugerentes portadas a color, así como los dibujos en fotograbado del
interior que amenizan la lectura. La Biblioteca del niño mexicano gozó de un
gran éxito. No solo la leyeron niñas y niños de varias generaciones, sino también
iletrados de clase humilde, quienes encontraron en estos sencillos pero
intensos relatos sobre la historia de su patria la emoción, y el conocimiento de
unos hechos que los enorgullecía de su pasado.