Desarrollo local sustentable
En
México, desde la década de los cuarenta se dio un proceso acelerado de
desarrollo económico, conocido como sustitución de importaciones que tenía la
finalidad de industrializar el país, estimular el mercado interno, modernizar
el campo y orientarlo a la exportación, además de impulsar el desarrollo urbano
en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Pasaron tres décadas de
crecimiento acelerado, sin embargo, en los setenta, la economía entró en una
profunda crisis, el modelo rígido y centralista en la toma de decisiones
políticas y económicas, no tuvo la capacidad de entender los signos negativos
del crecimiento del sector agrícola, industrial y el descontento social de los
campesinos y jornaleros, obreros, estudiantes por el deterioro del bienestar, los
ingresos, el desempleo, la migración y pobreza.
El
modelo de desarrollo por la vía de industrialización apoyado en la explotación
irresponsable de recursos naturales provocó la destrucción y contaminación de
grandes ecosistemas y una expansión urbana caótica y desordenada. En el campo
se modernizó un reducido sector de agricultores y ganaderos que acapararon las
mejores tierras, las cuencas y sistemas hidrológicos. Como consecuencia, se
aceleraron la migración y el abandono del campo.
Las
recetas ortodoxas del modelo neoliberal (deuda, inflación, impuestos, recortes,
privatizaciones…) llevaron al país a situaciones extremas de endeudamiento,
desempleo, inseguridad, violencia, saqueo, entre otros factores.
El
desarrollo sustentable es un modelo alternativo que contempla prácticas
productivas sustentables en el largo plazo que pueden frenar la degradación
global.
El
desarrollo local y regional es una sólida alternativa para un desarrollo
amplio, sustentable, solidario en torno al cual giran diversos problemas y
temas tan variados como la pobreza; migración; desarrollo urbano; identidad
sociocultural; medio ambiente; entre otros que interactúan en los contextos
regionales. El papel de las políticas públicas es articular el sector público y
sociedad en la promoción de proyectos locales, con participación ciudadana y
proceso de transformación desde lo local, modelo de desarrollo con criterios de
responsabilidad social y protección ambiental; un modelo local de bienestar y
felicidad, construir la sustentabilidad desde lo local, creando resiliencia y
empoderando a la sociedad local.
El
actual proceso de globalización ha propiciado cambios y transformaciones en la
economía mundial (regiones, ciudades). Se ha reforzado la interdependencia y la
división internacional e la producción, la concentración de la tecnología y la
riqueza en grandes transnacionales que se han repartido sectorialmente el
planeta.
La
importancia de lo local ante los procesos globalizadores de tipo económico,
social, ambiental, tecnológico, permite analizar y entender los procesos de
transformación global, así como sus manifestaciones para actuar localmente con
proyectos comunitarios, participativos, incluyentes, lo comunitario se
convierte en una alternativa para mitigar y enfrentar los efectos no deseados
de la globalización y del cambio climático.