El grito de Job
El cuerpo de
Job —y su alma— está atravesado por el mal. Desnudo, recubierto de llagas, cae
en la ceniza y conoce en primera persona la injusticia del sufrimiento. Su
plegaria solo puede adoptar la forma extrema del grito, dirigido a Dios: “¿Por
qué a mí?”.
El castigo
que padece Job no compensa ningún mal, ya que él no ha cometido un crimen;
tampoco es una venganza, porque nunca ha hecho daño a nadie. Expuesto a una
violencia insensata cuya naturaleza no puede comprender, Job se ve inmerso en
una experiencia intraducible. Queda solo el grito, como el modo más radical de
la pregunta —la misma que él lleva inscrita en el nombre, porque Job en hebreo
significa “¿Dónde está el padre?”.
En este
ensayo, lúcido y breve, Massimo Recalcati enfoca desde el prisma del
psicoanálisis la pregunta de Job, el grito que desborda cualquier posible
respuesta: el dolor no puede explicarse en términos de sentido porque no existe
teología, ni ninguna otra forma de conocimiento, capaz de justificar su
desmesura.