El guardián
¿Quién protege la Constitución
cuando la democracia se vuelve contra sí misma?
En un mundo donde las mayorías
pueden ser usadas para desmantelar derechos, El guardián sitiado ofrece
una defensa del control de constitucionalidad fuerte y del activismo judicial
en contextos donde confluyen estados constitucionales y democracias que operan
en condiciones adversas. Frente al uso engañoso del argumento en favor de la
democracia para justificar determinadas reformas, se sustenta que los
tribunales constitucionales están llamados a cumplir dos mandatos: uno de
prohibición, para frenar leyes, políticas y prácticas administrativas que
vulneran desproporcionadamente los derechos; y otro de proactividad, para
enfrentar omisiones o acciones insuficientes de la política que genera
violaciones estructurales, masivas y reiteradas de derechos.
A partir de un diálogo crítico
con las principales teorías contemporáneas y con apoyo en la jurisprudencia
comparada, especialmente latinoamericana, el libro argumenta que la legitimidad
democrática no se agota en el origen mayoritario de las decisiones ni se limita
a su procedimiento dialógico, sino que exige la garantía efectiva de la
dignidad, la igualdad y la autonomía como precondiciones del autogobierno. En
un contexto de reformas judiciales que amenazan la independencia judicial y la
supremacía constitucional, esta obra constituye una intervención teórica y
práctica imprescindible para repensar el papel del poder judicial como guardián
–hoy sitiado– del Estado constitucional.