El juego de la vida
Ha pasado un año desde que dejamos la turbulenta mansión de
Jalna. Ahora encontramos de nuevo a la familia reunida en torno a la mesa,
frente a un apetitoso suflé de queso y una botella de ron añejo. Solo falta la
abuela Adeline, quien últimamente pasa la mayor parte del tiempo en la cama, en
el mismo lecho que fue testigo de concepciones, nacimientos y adioses y que
ahora parece esperar una nueva despedida. Una preocupación impera sobre las
demás: ¿a quién irá a parar la herencia? Con el fin de tenerlos a todos en un
puño, la siempre astuta abuela ha declarado que el patrimonio irá destinado a
una única persona. ¿Terminará, acaso, en manos de Renny, por el cual todas las
mujeres, incluida su abuela, pierden la cabeza? ¿O será Nicholas el afortunado,
el mayor de los hijos? ¿O el adorable pequeño Wakefield? Mientras tanto, el
joven Finch cultiva en secreto su pasión por las artes; Renny no logra
olvidarse de la fascinante Alayne, que ha regresado a Nueva York; Eden ha
desaparecido sin dejar rastro; Phesant ha tenido un hijo con Piers y lo ha llamado
Maurice, como su padre... Y así, entre celos, pasiones y sospechas, el juego de
la vida continúa para todos en Jalna.
El juego de la vida es la segunda entrega de los Whiteoak,
una de las sagas familiares más queridas y exitosas de la historia de la literatura,
un clásico indiscutible de las letras canadienses del siglo XX.