El ser y el tiempo
Con
Parménides empezó la filosofía a ser realmente lo que Aristóteles definió como
filosofía primera: "existencia del ente en cuanto a ente". Pero tan
pronto como la mente humana trata de aprehender el ser mismo, éste se
descompone en "esencia" y "existencia". Así, la historia
entera de la filosofía puede interpretarse como una bimilenaria gigantomaquia entre
filosofemas de la primacía de la esencia sobre la existencia y filosofemas del
primado de la existencia sobre la esencia, entre "esencialismo" y
"existencialismo". El primero llegó en Hegel a un punto tan difícil
de superar dentro de su propia línea como provocativo de un nuevo
existencialismo. Éste es, en efecto, el que -iniciado por Kierkegaard en los
días inmediatamente posteriores a los de Hegel- reanudó Heidegger en nuestros
días con El ser y el tiempo. De esta obra se puede decir que es la más influyente
de la filosofía contemporánea; su traducción, que realizó José Gaos con
dedicación ejemplar y profundo conocimiento de tan complejos temas, constituyó
sin duda un acontecimiento determinante en la información filosófica en lengua
española, tanto que aún sigue siendo válida y oportuna.