Hacer disidencia
Ante los continuos desengaños políticos,
los nuevos modelos de sometimiento del neoliberalismo y la complicidad de
nuestros dirigentes para que nada de esto cambie, el mayor reto que se nos
presenta hoy en día es despertar de nuestro estado de parálisis y movilizar
nuestras propias fuerzas.
Hacer disidencia supone romper con
muchos reflejos, hábitos y representaciones que siguen manteniendo patrones más
inoperantes que nunca, debilitando así nuestras voluntades y abocándonos a la
pasividad.
En este libro, Éric Sadin renueva las
perspectivas de emancipación y elabora un registro de acciones concretas
capaces de influir en el curso de nuestros propios destinos. Eso supone
realizar una crítica de los discursos que defienden intereses privados, dejar
de aceptar situaciones injustas y crear una gran cantidad de colectivos –en
todos los ámbitos de la vida− que favorezcan la experimentación y la mejor
expresión de cada uno.
Ha llegado el momento de dejar de
confiar en terceros y comprometernos en una imperativa y saludable política de
nosotros mismos.