Historias para cuando seamos nada
Benjamín Font, en su libro Ni nos queríamos tanto nos presentó a través del sarcasmo y el humor negro
historias alrededor de un ser que se intoxicó con los matices de la pasión, la
sexualidad y los amores frustrados hasta convertirse en un tóxico reconocido y
resignadamente orgulloso de serlo. Ahora, con Historias para cuando seamos nada, se puede notar una evolución sorprendente de la
literatura del autor sin perder el encanto de su narrativa humorística,
coloquial y punzante. En este libro hay una pareja, que como muchas, empiezan
su relación como un prólogo experimental, para después irse involucrando hasta
un clímax de dependencia mutua y finalmente llegar a un desenlace lleno de
hartazgos y decepciones. Sin embargo, cada uno de los personajes parece negarse
a terminar tajantemente la historia, porque todavía hay algo que los obliga a
un sobreentendido final inconcluso por la disyuntiva de terminar sin más, o
seguir a pesar de ya no tener nada más.