LA PERVERSIÓN ORDINARIA
La pregunta que plantea este
libro en su formulación general es muy simple, aunque osar afrontarla parece
atrevido o una ambición desmedida: ¿qué ocurre con nosotros hoy en las
“sociedades avanzadas”? Evidentemente, dar una respuesta es mucho menos
satisfactorio. Sólo aclarar esta pregunta nos enfrenta a una tarea
eminentemente compleja. ¿Quién compone ese “nosotros”? ¿Se trata de individuos
tomados separadamente, sujetos o la colectividad misma? Y ¿qué es un individuo,
un sujeto o un colectivo? Nuestra pregunta inicial deviene entonces: ¿cómo
podemos interpretar los cambios que se producen en estos tiempos en nuestras
sociedades llamadas avanzadas? Considerando sin ser exhaustivo y en desorden,
la tecnología, el derecho, la medicina, la educación, la cultura, la economía,
la vida sexual y ¿cuáles son sus consecuencias sobre las subjetividades?
Incluso antes de eso, ¿qué son las llamadas sociedades avanzadas? Las del mundo
occidental, claro, diferentes de las que aspiran a serlo o los países
denominados emergentes, donde siempre son prioritarios los problemas de
supervivencia, para la mayoría de los habitantes. Pero, más allá de esta
distinción grosera, hay que convenir que la expresión abre un abanico
particularmente vasto de situaciones diferentes y hoy en profunda
transformación. Bastará evocar las evoluciones que ocurren en China para llegar
a interrogar: ¿podremos considerar durante largo tiempo que buena parte de lo
que enfrentan en ese país, no se identifica con los problemas que nos ocupan en
el nuestro? Se podría preguntar igualmente si la vida colectiva más allá del
Atlántico está organizada de la misma manera que en Europa, si por ejemplo, la
relación con lo religioso es aquí la misma que en los Estados Unidos. O si con
ciertas consideraciones, la violencia constatable en México y las respuestas
que ella suscita, podrían ser leídas como anticipación de lo que está a punto
de suceder en Europa.