LA VOLUNTAD INVICTA
En el
estremecedor inicio de este relato, la casa de seguridad de un grupo de
guerrilleros del noreste es sitiada por la policía. Se trataba de miembros de
la Liga Comunista 23 de septiembre, un par de jóvenes que apenas pasaban la
veintena de años. Eran los años setenta y el gobierno de Luis Echeverría
perseguía con ferocidad a los disidentes y a los subversivos. Acorralado en una
esquina, a punta de pistola, la trayectoria política de uno de ellos, Jesús
Zambrano Grijalva, comenzó con el estruendo que marca el final de muchas otras.
El policía que lo amagaba le disparó en el rostro.
El mal pulso
del gatillero o un capricho de la fortuna le permitió a aquel joven formar
parte de la historia política del México contemporáneo desde su seno. La
voluntad invicta es el itinerario personal de un hombre con más de cuarenta
años en la militancia, el ejercicio y el debate público. En el recorrido por
los avatares de un oficio como el suyo se dibuja un arco: estudiante,
activista, agitador social, guerrillero, presidiario, redactor clandestino,
propagandista, luchador social, líder militante, legislador, jefe de campaña,
delegado, presidente de partido, reformador constitucionalista. Al tiempo que
el autor cuenta con lucidez su camino, como en un teatro se levanta el decorado
que nos va contando su propia historia. Acaso, una historia más honda y más
convulsa, el relato de la izquierda en México.
El libro que
tiene el lector entre sus manos es el testimonio de Jesús Zambrano Grijalva
sobre su experiencia en las entretelas de la oposición mexicana, es la cesión
de su memoria política. En el repaso de los días y los años, Zambrano nos
cuenta sobre decisiones que cambiaron el rumbo nacional, persecuciones políticas,
liderazgos históricos, elecciones amañadas y golpes de autoridad. Con este
volumen se alza una voz a la disputa del pasado político nacional, cooptado por
los partidarios del olvido, que al ceñirse los laureles en la frente decidieron
que era suya nuestra historia.
—Rafael Pérez Gay