Las once mil vergas o Los amores de un hospodar.
Las once mil vergas narra la historia de Mony Vibescu, un hospodar rumano que
se embarca con destino a París a la búsqueda de aventuras, donde conoce a
Culculine d’Ancône, una prostituta con la que se verá inmerso en numerosas y
truculentas aventuras sexuales a partir de ese momento. Tras su regreso a
Bucarest, el protagonista es invitado a participar en la Guerra ruso-japonesa
en calidad de teniente ruso, lo cual acepta motivado por las “perversiones” que
una guerra es capaz de proporcionar y encubrir. Efectivamente, el escenario
resulta perfecto para que entre el caos y la violencia de un conflicto se
desarrollen las escenas más depravadas.
Publicado en 1907, Apollinaire sacó a la luz su obra bajo
el anonimato y pronto esta se difundió por todo París. Por su temática erótica,
el libro ha sido inevitablemente comparado con la obra del marqués de Sade, si
bien la de Apollinaire exhibe una mayor violencia y brutalidad. Autores como
Braque, Aragon, Picasso o Bretón reivindicaron su narrativa como un exponente
del movimiento surrealista, que ellos defendían.