México Tenochtitlan
«La historia universal nos habla de unas pocas ciudades que antes de
existir en el tiempo fueron anticipadas y concebidas en el pensamiento
divino. Entre ellas está Jerusalén, contemplada antes de que existiera
en visión reveladora por el sabio Moisés, según lo refiere la Biblia. Y
también está Roma que, según Virgilio, pudo advertirse en el escudo
de Eneas mucho antes de que la fundaran Rómulo y Remo. Destino
en varios aspectos afín fue el de México-Tenochtitlan, que nació en
el tiempo histórico como un pequeño poblado en un islote en medio
de un lago y hoy es una gran metrópoli, una de las más grandes del
mundo. […]
»Heredera de la cultura que floreció en Teotihuacan, y también del
arte y el saber de Cholollan y de Tollan, México-Tenochtitlan existió
en tiempo y espacio sagrados. Los dioses la pensaron y le confirieron
un destino. Iba a ser soberana del Anáhuac, a ella vendrían gentes de
los cuatro rumbos del mundo. Libros de pinturas y de signos jeroglífi
cos, textos en náhuatl, y después también en castellano y otras lenguas,
describen su grandeza y nos acercan a su antigua y rica historia. […]
»Esta es la historia de la ciudad profetizada y de la que existió
en el tiempo, la metrópoli en la que hoy vivimos millones de seres
humanos».
Miguel León-Portilla