Tres pasiones de las ciencias penales
Las ciencias penales atesoran hoy un inmenso conocimiento teórico y práctico que permite distinguir entre las recetas válidas y las calamitosas para los problemas penales de nuestro tiempo. Este conocimiento y experiencia se ha adquirido a lo largo de más de 200 años de trabajos inspirados en tres pasiones que han guiado a los mejores penalistas: la pasión por los derechos humanos, desde el Marqués de Beccaria; la pasión por el conocimiento científico, con la ciencia jurídica clásica —la dogmática— y la criminología clásica y moderna; y la pasión contra la inequidad en el sistema penal, es decir, contra la tardía reacción frente al crimen económico, el racismo, la violencia hacia las mujeres y los daños graves al medio ambiente, el ecocidio. Este libro es un recorrido por la construcción y la experiencia de esos dos siglos.
Las ciencias penales son el reservorio de los principios y reglas válidas para nuestro mundo, al menos para el espacio común de Europa y “nuestra América”, como gustaba decir Sergio García Ramírez, en la estela de José Martí. Esta obra es un alegato no sólo contra las malas soluciones a las cuestiones penales, sino también contra las falsas soluciones que se abanderan en un halo de verdad y se gobiernan e imponen sin admitir discusión alguna. El populismo penal, tanto en la legislación como en el espacio penitenciario y en la estructura de lo judicial, son los peores males de nuestro tiempo.