Una apuesta de amor
Hallie Piper está lista para hacer borrón y cuenta nueva. Después
de salir gateando de una habitación de hotel (sí, ha tocado fondo), decide
que es hora de madurar de una vez por todas y empezar a
comportarse como la persona adulta que es. Así que se muda a otro
apartamento, estrena corte de pelo y renueva su fondo de armario. Pero
cuando entra en una aplicación de citas para buscar el amor, se encuentra
nada menos que con Jack, el chico de cuya habitación se escabulló.
Después de aceptar que no puede haber nada entre ellos, Jack y
Hallie se dan cuenta de que son el aliado perfecto del otro en su búsqueda
dela persona adecuada. Se envían mensajes para hablar sobre sus citas y,
a menudo, las programan en el mismo restaurante. Así, si las cosas no salen bien,
los dos pueden quedarse a comer tacos juntos. Spoiler: comen muchos tacos
juntos.
Desanimados por la falta de perspectivas, Jack y Hallie hacen
una apuesta para ver quién encuentra primero el amor. Pero cuando
acuerdan fingir ser pareja durante un fin de semana para acudir a una
boda, los límites entre ellos se vuelven difusos… y, de repente, a ambos
les cuesta recordar por qué salir con el otro era una mala idea.