Yo fui médico del diablo
Después de todo lo publicado sobre los horrores de los campos
de concentración nazis, testimonios casi todos ellos obtenidos indirectamente,
el libro que les presento constituye un ejemplo único, ya que representa el
mensaje personal de un hombre que por la fatalidad del azar tuvo que convivir
con los médicos que, olvidando el juramento de Hipócrates, realizaron
demoniacas experiencias con la ingente masa humana que el reino de la violencia
puso a su disposición. Sobre la doliente carne de los condenados los
pseudo-médicos del Tercer Reich quisieron no sólo experimentar fármacos y
drogas, sino que, soñando purezas raciales, intentaron descubrir los arcanos de
la vida, el misterio de los gemelos, la resistencia al frío, a las heridas, a
la sed y al hambre que miles de criaturas pagaron con la vida los absurdos
trabajos de estos falsos hombres de ciencia.