Cuzamil. Secuestro en el paraíso
El arqueólogo
Richard Reynolds llegó a Cozumel con su familia para hacer su tesis doctoral.
En la playa, su hijo Dickie entró en contacto con “niños” de la isla al
encontrar dos pequeños muñecos de barro enterrados en la arena, pero su hermana
Rachel los fractura por maldosa y entonces desaparece de su casa en medio de la
noche.
La policía de
la Isla, de la capital de México y el FBI buscan a la niña infructuosamente,
hasta que concluyen que fueron los aluxes quienes se la llevaron.
Mediante la
intervención de un sacerdote maya logran contactar al Halach Uinic para
intentar que devuelvan a la niña, lo cual consiguen previo juramento de que no
volverán a tierras mayas.