Galbare
La atmósfera de Galbare, si bien alude a otro tiempo, sigue
siendo actual. La novela en sí misma comunica un razonamiento que se estructura
con el objetivo de promover la vida y el amor, ambos temas imperecederos. Para
ello, Cecilia Pablos propone una estética que es, es términos llanos, refinada.
[...] es un trabajo literario profundo y de muchos matices, donde la autora
instala, en nombre de la pasión y del amor, un espacio de reconciliación para
el ser humano abatido por la degradación de sus virtudes. Galbare debe leerse,
pero también releerse considerando diferentes niveles de conciencia que la
autora presenta como desafío estructural. Las voces emergen desde el silencio,
sin aviso, enviando al lector un nuevo sitio y a espacios que son o pueden ser
estados emocionales profundos personificados, lo que le da a la novela un valor
[sin duda] poético.
Ricardo Tapia Taborga